Nuestra historia
El Origen de Bora Café: tiempo, familia y el café perfecto
Bora Café nació en una de esas tranquilas tardes de domingo de febrero, mientras disfrutábamos de un latte y observábamos a nuestra hija de cinco meses. En ese momento, nos miramos y entendimos una cosa: queríamos construir algo que nos permitiera tener más tiempo juntos como familia.
Fue entre sorbos de nuestro café que nació la idea de Bora: queríamos que todo el mundo pudiera descubrir el placer del café como nosotros.
DESCUBRE EL PLACER
Prueba nuestro trío
Nuestra misión es simple
Creemos que un buen café debe ser una experiencia accesible y deliciosa, sin complicaciones ni tecnicismos. Queremos que disfrutes de esas notas achocolatadas, ese toque a frutas, a especias, a miel o caramelo, sin que ningún "experto" te diga que la leche no está bien cremada o que el ratio es incorrecto.
En Bora Café, la única regla es que disfrutes tu taza, a tu manera.
Por la máxima calidad: solo vendemos café en grano
En Bora Café, nuestra prioridad es que experimentes el café en su punto máximo de sabor. No es lo más lógico ofrecer un grano de gran calidad, y vendértelo molido para que te llegue un sabor llano a tu taza.
Por eso, tomamos una decisión fundamental: solo vendemos nuestro café en grano.
El café molido pierde más del 50% de sus cualidades aromáticas y de sabor en los 15 minutos posteriores a la molienda. Para garantizar que recibas esa base achocolatada, y esas exquisitas notas a frutas y caramelo de las que hablamos, es crucial moler el café justo antes de prepararlo.
Por eso, estamos regalando el molinillo en las primeras compras +30€, hasta agotar existencias.